Menos mal que la ministra que nos vendía los 30 metros como la idea más molona del mundo mundial ahora estará dedicándose a otras cosas, porque si llega a ver la propuesta de este arquitecto polaco se iba a frotar las manos.
Él la define como "un espacio de arte y retiro", pero digo yo, ¿dónde han ido a para esas casas rurales "de revista" con vistas al campo y un silencio absoluto, espacios amplios y cómodos sofás al abrigo de una chimenea? ESO si es un retiro en condiciones, ja, ja.
Queda claro lo del retiro entonces, y lo del arte, pues más de lo mismo, porque poco arte cabrá en un espacio como éste:

No niego que es una idea muy práctica y que aprovecha todos los recovecos posibles que andan desperdigados por nuestras ciudades (seguro que en Tokio lo apreciarán más que nosotros, por aquello de la falta de espacio urbano), pero es que con sólo mirarlo ya le entra a uno claustrofobia!!
Que aquí no nos da el vocabulario ni para hablar en metros: 133 cm de ancho, ni uno más (ni uno menos, gracias a Dios).
Se presentó en verano y cuando esté construida en el 2012 (extrapolando tiempo versus superficie a mí no me salen las cuentas... ¿no son un poquito lentos?) será la casa más estrecha de Varsovia.
El "Ermitage" (tiene guasa el nombre, ja, ja) "será un espacio de trabajo" (según palabras del arquitecto) cuyo primer habitante ya tiene nombre: un famoso escritor israelí, después de que un historiador británico declinara la oferta ( y no me extraña).
Eso sí, tiene 4 plantas y contará con un dormitorio (lo siento, no se admiten invitados... a menos que se traigan su propio saco de dormir), un salón, un baño y una cocina (aunque me parece que el vocablo le queda un poco grande). El comedor no lo mencionan, claro, lo bueno del tema es que es estupendo para economías anticrisis, porque no hay que gastar mucha pasta en amueblarlo y la cena será una estupenda velada con una bandeja sobre las rodillas sentado frente al televisor. Como en las pelis, vaya. ¿Que no mola la idea?
Y encima te ahorras un dineral, porque no puedes invitar a la familia ni a los amigos a cenar. Así no necesitas poner excusas.

En un futuro se convertirá en un estudio para invitados: jóvenes creadores e intelectuales.
Sólo se admiten familias monoparentales.
Razón en portería.
Fuente: elmundo.es