Mostrando entradas con la etiqueta manualidades. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta manualidades. Mostrar todas las entradas

jueves, 13 de junio de 2013

A BELÉN PASTORES


Se armó el Belén.

Perdón por el chiste fácil pero lo tenía a tiro  :)


Hace varios meses mi madre se inscribió en un curso de belenes donde ha ido aprendiendo técnicas que se utilizan en la Asociación de Belenistas. A partir de un material similar al corchopan (o como quiera que se llame)

 se imitan distintos acabados para crear efectos de madera,



paredes de ladrillo que no podrían igualar ni Pepe Gotera y Otilio (con preciosos desconchones incluidos)

 

y empleando utensilios tan poco glamourosos como un lapicero o las varillas caladas de un abanico:



Espero que disculpéis la descarada intención de presumir de madre artista pero es que me asombra tanto el resultado final del conjunto y lo bien que "dan el pego" algunas estructuras, que no he podido resistirme, a pesar de que aún tenemos por delante 6 meses hasta desempolvar la zambomba y las panderetas.



viernes, 19 de agosto de 2011

SPAGHETTI, FUXICO, SINAMAI Y OTRAS VARIANTES

Desde el año pasado no le había dedicado ni un minuto a las manualidades, y ya lo iba echando de menos. Desde luego será difícil mantener el ritmo que solía tener hace 15 años, disfrutando de esos momentos en compañía de mi madre y mentora. Pero alguna incursión ocasional le levanta a uno el ánimo al menos.


Lo último en complementos últimamente son las diademas, tocados de diario, horquillas, coleteros... aunque sobretodo las primeras. Dan un toque infantil, lo sé, pero están de plena actualidad. Muchas son las tiendas de ropa donde ahora se exhibe un rincón para ellas, de todos los colores y materiales, a decenas. Y francamente, yo tenía ganas de hacer el intento.


Pero me faltaba el empujoncito definitivo y unas cuantas dudas asaltaban mi cabeza, así que me vino de perlas aputarme al taller de Marian en Living the Crafts.



El pasado mes de julio impartió un taller de diademas y tocados, y lo disfruté una barbaridad, aprendiendo nuevos términos y descubriendo materiales muy diversos y hasta entonces desconocidos para mí, y juro que si alguna vez asisto a un evento (boda, bautizo,...) ni se me ocurrirá comprarme un tocado... porque ahora ya sé fabricarlos :)
Nada de caros complementos de 60 o 100 € (aunque están tan en boga que ahora ya se encuentran hasta en las tiendas de chinos... y bastante resultones).



Lástima que en el taller no me diera tiempo de experimentar con ellos, pero al menos me llevé unas cuantas ideas para futuros experimentos.

Esta es la que peor sale en la foto, pero la que más me gusta de todas. Con delicadas plumas de perdiz en tonos marrones sobre una base de fieltro que le aporta rigidez y protección.

Y sin duda, de todo lo aprendido me quedo con los kits de forrar botones. Tremendamente sencillo pero muy adictivo.

martes, 25 de enero de 2011

Y VAN DOS

Tanto tiempo esperando para realizar una tarta de pañales (enamorada desde que supe de ellas) y en sólo 2 meses me surgen nada menos que 3 ocasiones para regalar.
Si bien mi participación en la segunda se limitó al "armazón" para enseñar a mi madre (quien se encargó de rematarla y decorarla).
Lo bueno es que se va perfeccionando la técnica y se va ganando destreza.

Lejos de las maravillas que se encuentran por internet (trenes incluídos) ésta fue realizada con especial cariño como regalo de grupo. Su destinataria lo merecía por ser una preciosa niña, sociable y tranquilísima. En pocos años suponemos que Irene estará leyendo las historias de Esther, bien aleccionada por su madre.

He cogido carrerilla, así que si alguien se anima, ja, ja...

domingo, 19 de diciembre de 2010

MAESTRA REPOSTERA

Repostera novata, por supuesto.
Desde que ví la primera tarta de pañales en el blog de Susana, supe que en cuanto surgiese la primera oportunidad, haría una.
Me parece un regalo tremendamente original y fácil de hacer, además de versátil porque el precio final dependerá de lo que queramos gastarnos en la decoración.

El no tener gomas elásticas a mano para sujetar los rollos de pañales fue un inconveniente, lo mismo que descubrir que el celo tampoco pega bien en este material, así que hubo que improvisar y con ayuda de unas tiras de papel enrrolladas sujetas con celo, conseguí eliminar el problema.

Ha sido mi primera tarta y el resultado final no me ha convencido al 100%, pero reconozco que es fácil de hacer y muy vistoso. Prometo mejorar en las sucesivas :)

Rematamos el regalo con una tarjeta artesanal. Desde que Cecilia me enseñó a trabajar la filigrana de papel, me he convertido en una auténtica fanática. Admite una variedad enorme de dibujos y sobretodo las flores quedan ideales para decorar envoltorios.
Sencillísimo.

martes, 16 de noviembre de 2010

ANNA BRAHMS Y SU UNIVERSO DE MARIONETAS

Son increíbles las cosas que uno se encuentra por la Red. Buscando una ilustración para mi post anterior llegué dando tumbos a la web de Anna Brahms y los ojos se me quedaron como platos.

Anna Abigail Brahms estudió Historia del Arte en la Universidad de Jerusalen para terminar uniéndose a un teatro de marionetas que la mantuvo 2 años viajando, creando títeres y actuando. Tarea que abandonó en 1978, tras el nacimiento de su hija.
Desde entonces se dedica de lleno a la creación de magníficas marionetas y escenas teatrales.
Con su traslado a París su trabajo se da a conocer en Europa y pronto las galerías de arte comienzan a interesarse por su trabajo.

Tras su traslado a EEUU su fama se acrecienta y sus escenas navideñas serán admiradas en los escaparates de Tiffany y Saks Fifth Avenue, así como en importantes museos, entre los que se encuentra el Louvre.

Ha recreado escenas de cuentos infantiles, como "Canción de Navidad", "La Cenicienta" y "La Bella Durmiente".
Sus figuras tienen entre 30 y 89 cm y están fabricadas sobre armadura metálica, revestida con materiales muy variados: algodón, fimo, papel maché, yeso, madera, hilos de seda y pelo de cabra para las cabelleras y cristal para los ojos.


Hadas, brujas, princesas, duendes, ángeles y madonnas pueblan su universo, también invadido por figuras humanas, entre las que destacan las de la serie "Niños de la Guerra", dulces y sobrecogedoras al mismo tiempo.

Figuras delicadas y con un exquisito gusto, como demuestra el montaje de las escenas literarias.
Un placer para la vista, aunque no para el bolsillo.
De momento habrá que conformarse con admirarlas desde el otro lado de la pantalla del ordenador.




lunes, 2 de noviembre de 2009

MÁSCARAS VENECIANAS

Desde el verano tengo pendiente este post, así que ya va siendo hora de colgar las fotos, a pesar de que una de ellas está inacabada.

En una de mis visitas a Venecia en el 2001 me enamoré de las marionetas y de las máscaras que abarrotaban los escaparates. Claro que yo entonces era una pobre becaria que prefería destinar el escaso dinero del que disponía en realizar viajes por la geografía italiana en lugar de sucumbir a las tentadoras compras con las que tropezaba a cada paso. Caras, muy caras me parecieron entonces. Pero mis ojos se iluminaron cuando descubrí que los artesanos también vendían los moldes de las máscaras en blanco, para rematar a gusto del comprador manitas.
Una oportunidad única de colmar mi capricho sin acabar en bancarrota. Habría que intentarlo.
Dos "colombinas" y un "nasone" (que alguien me corrija si me equivoco en los nombres) y unas cuantas fotos de los escaparates para tener documentación gráfica que me orientara a posteriori.

Para la primera me decantaría por una base craquelada (que envejece la pieza dándole un acabado que reproduce las finas grietas que se forman en los lienzos y lozas antiguas) rematado con unas tiras bordadas pintadas en plata y unos cristalitos; y para la segunda intentaría el acabado imitando a cuero, oscureciendo las zonas que más sobresalen para darleun aspecto "manoseado".
Pero las máscaras acabaron en el fondo de un armario; nunca terminaba de "atreverme" a meterles mano.
Ocho años después por fin las he rescatado del olvido y les he dado una oportunidad. Este ha sido el resultado (a falta de unas piedrecitas de remate para la colombina):