lunes, 16 de noviembre de 2009

DE MERIENDAS Y COMPRAS JAPONESAS

Este post, que anda dando tumbos desde Septiembre, por fin ha conseguido hacerse un hueco en esta libreta. Tras muchas tribulaciones y fallidos intentos conseguí arrancarle al primo J. unos minutos de su tiempo y pusimos rumbo a Chueca en compañía de mi costillo.

Y llegamos a Gion, un pequeño rincón de Japón trasplantado en Augusto Figueroa (aunque recientemente trasladado a la cercana c/ Barquillo, a un local más grande, ergo, más cosas para dejarse tentar). Una tienda regentada por un japonés casado con una española, un tipo simpatiquísimo (Masa, si mal no recuerdo) con un gran sentido del humor y un dominio del castellano (tacos incluidos) que todavía me arranca una sonrisa al recordarlo.

Masa viaja de vez en cuando a Japón para traerse nuevo material, de modo que la tienda se recicla constantemente, ofreciendo pequeños detalles (figuritas, marcapáginas, "charms" para colgar del móvil, taaaaaaan populares entre los nipones), objetos tradicionales (algunos antiguos) como teteras, armaritos y yukatas (la versión barata de los kimonos) de algodón.
J. aprovechó para comprar unos tabi para sus clases de iaido (los típicos calcetines con el dedo saparado), mi costillo se compró un pañuelo y yo me quedé con las ganas de traerme un precioso yukata corto (me dió cargo de conciencia traérmelo para tenerlo aparcado en el armario).
Ví que también tiene algunas kokeshi modernas e incluso de las antiguas. Son unas muñecas tradicionales elaboradas en madera, sin brazos ni piernas, con un diseño muy sencillo parecido a un bolo. Al parecer se remontan a la era Edo (1600-1868) y era costumbre regalarlas a los clientes de los antiguos balnearios.
De momento me conformo con admirar la que le traje a mi madre esta primavera desde Japón.

Si pincháis en el nombre de la tienda (más arriba) veréis la variedad de artículos que tienen. Espero que les vaya muy bien con la expansión del negocio. Y aprovecharé para visitarles dentro de unas semanas a la búsqueda de algún detalle curioso para regalar en Navidades.

Una vez finalizadas las compras tocaba mimar al estómago pues se acercaba la hora de la merienda. Hay un lugar que tenía ganas de conocer y no quedaba lejos, así que nos acercamos a Le Pain Quotidien.

Se trata de una cadena de cafetería-pastelería-panadería originaria de Bélgica y expandida por medio mundo (Australia, Bahrain, Canada, Francia, Alemania, USA...). Alain aprendió el oficio de su abuela y años más tarde se embarcó en el negocio. Panes tradicionales y contundentes, como los de antaño.

Sus locales se caracterizan por invitar al relax, suelos y mesas de madera sin tratar y el sello de la casa es la enorme mesa comunal que protagoniza el espacio central del comedor, algo que gusta mucho en centroeuropa pero que en España no termina de convencer (en las 2 ocasiones en que he estado allí comprobé como se van ocupando primero todas las mesas de alrededor).

Ofrecen desayunos y meriendas (bollos, bizcochos, y yogur y fruta para los que no sucumban a la gula) así como cenas y comidas ligeras a base de sopas, ensaladas y algunas verduras. En su contra, los precios algo elevados y la escasez de algunas raciones; a su favor, la calidad de los productos y el encanto del lugar. Siento decir que el servicio se resiente también de falta de dinamismo.

Resulta difícil escoger. Mi elección fue un pan de cereales y nueces, que se sirve acompañado de mermeladas (de fresa y ruibarbo-buenísima, con un sabor que me resultó familiar pero que no alcancé a reconocer) y crema de nocilla (estupenda). A discreción. Y un generoso tazón de café capuccino con mucha espuma.


Aquí J. disfrutando de su té helado:


Cuando comenzó a oscurecer bajaron las luces y repartieron candelas por las mesas, creando un ambiente realmente acogedor.

Cuentan también con un mostrador anexo donde poder comprar los bollos, tartines, panes y mermeladas para disfrutar de la merienda en casa.

Pero no es lo mismo.

12 comentarios:

BLAS dijo...

Yo estuve en un Pain Quotidien en Roma!! Me gustó el ambiente mitad rústico-mitad austero, como dices, de las maderas sin tratar, suelo incluido. Se comía muy sano, con lo cual a mi marido no le volvió loco, pero a mi me encantó :)
La tienda de artículos de Japón me la apunto, porque se me han puesto los dientes larguísimos xDDDD

Besos!

Geno dijo...

Una estupenda tienda para perderse (y dejar todos los dineros, jejejje) y un buen sitio par amerendar y recuperar las fuerzas.

Candela dijo...

¿comorrrr? que repartieron unas igualitas que yo por las mesas? imposible!! Yo soy unica!!!

Esa muñequilla la venden por aqui en una tienda... me encanta! Pues como me quedo al lado de chueca esta vez, ya me he apuntado la direccon del japonesin. Espero ser tan comedida como tu, aunque relamente... lo dudo.

Elphaba dijo...

Anda, pero si esa tienda me la encontré en internet hace poco! La tenía apuntada para la próxima ocasión, aunque las yukatas son bastante más caras que en Japón, así que igual me espero...

COILET dijo...

Joo, qué pinta tiene ese pan....ñammmm

cloti dijo...

¿Ahí es donde querías quedar con Susana? Tiene una pinta estupenda y me han dado ganas de hacer pan... pan de nueces, me voy a a cocina.
Bsss
Cloti

KIRA dijo...

Que preciosidad de muñeca!!! y la tienda es como trasladarse al mismo Japon y dejarse el sueldo en ella... jejeje
Y para broche de la tarde perfecta esa merienda con pan recien horneado, mermelada y nocilla.... uuhhmmmmm me voy a preparar la cena que ahora me ha entrado mucha mucha hambre....
BSTS

chema dijo...

justo al lado de mi casa hay un pain quotidien. muchas veces compramos allí pan y productos de bollería (los croissants están de muerte, por cierto), pero nunca nos hemos sentado a tomar algo. un día tendríamos que probarlo, que bien cerca lo tenemos.

Bertha dijo...

La muñequita me a encantado, la mesa esta tan largo, parece enorme y el desayuno, tiene muy buena pinta, encanbio tu maridin con este Te, tiene una casa un poco rara, jeje?

Que envidia me das...

anele dijo...

Sí, Cloti, se me ocurrió que podía estar bien, y en caso de ser muchos, como en la mesa central casi nadie se atreve a sentarse... sitio asegurado, ja, ja.
Chema, unos croissants buenísimos (es mi bollo favorito).

Noooo, Bertha, que es mi primo, no mi marido. Y la cara rara es evidente que la puso a posta para la foto. La colgué porque me pareció divertida.

Inma dijo...

Al ver la foto de la muñeca en pequeñito, he pensado que era una figura de Lego.
Es una monada, y no las había visto nunca. Es tan compactita que me dan ganas de chuparla jajajajaja
El pan ese tiene una pinta suculenta..y es que NO puedo comer nada que cada vez estoy peor. Mi marido aquí me está cebando, cada día comemos fuera y probamos comida de un país diferente. Horrible...y estupendo a la vez, claro jajajajaa

Susana dijo...

Joooooo, que chulo, yo quería ir.... en fins, para mi próxima vivita. Pues me encanta lo de la mesa comunal, lo he visto en las pelis y me parece una idea fantástica que facilita la comunicación entre las personas... y luego dicen que en España somos abiertos...