domingo, 21 de agosto de 2011

EL AUTOCINE

Pensando en vacaciones pasadas me vino a la memoria recientemente la imagen de una sesión con mis padres en el autocine de Jávea hace... ufff, demasiados años. Una vuelta de tuerca a las sesiones estivales en las sillas de tijera en esos cines de pueblo costero, con el acompañamiento del ruido de las pipas y las bolsas de patatas. Fueron varias sesiones a lo largo de aquellas 2 semanas y sólo alcanzo a recordar uno de los títulos: "Dos super dos". Supongo que el resto de la programación era similar.

Lo que no sabía era que fuese un invento de los años 30 (ya que solemos asociarlo con la década de los 50). El primer autocine se abrió el 6 de junio de 1933 en Camden, New Jersey. Su promotor fue Richard Hollingshead, unos dicen que con idea de promocionar los lubricantes para automóvil que vendía su padre, y otros que fue un recurso para solucionar el problema de su madre, demasido obesa para poder sentarse en la butaca de un cine. Tenía una pantalla de 120 metros cuadrados y capacidad para 400 vehículos y el largometraje elegido para la sesión de inauguración fue la comedia británica "Wives Beware". Su reclamo: "cada uno en su propio palco".

En nuestro país hubo que esperar hasta 1959, cuando se ianuguró el Motocine Barajas en la carretera de Barcelona (en lo que hoy conocemos como el barrio de la Alameda de Osuna); aunque no alcanzó el éxito esperado y hubo de cerrar a los pocos meses.





A pesar de su temprana aparición, los "drive-in theatre" tardaron en cuajar entre la población, y no fue hasta después de la II Guerra Mundial cuando comenzaron a alcanzar popularidad, de modo que llegaron a formar parte de l cultura popular norteamericana con gran fuerza en los años 50 7 60. Pronto se convirtieron en la alternativa de ocio económico para las familias, que podían acudir con la prole y la merienda-cena, y sobretodo para los adolescentes, que aparcaban sus automóviles en la última fila para dar rienda suelta a sus impulsos hormonales (por ello los autocines se ganaron el sobrenombre de "passion pits") y pronto se disparó la picaresca escondiendo a los amigos en los maleteros para ahorrar dinero.


Fue tal el auge de estos cines que llegaron a idearse alternativas como un "fly-in drive-in" ( en 1948) que además de albergar 500 coches también tenía capacidad para 25 aeroplanos.



En su época gloriosa llegaron a existir hasta 4000 en todo EEUU. Uno de los más grandes era el "All Weather drive-in" de NY, con espacio para 1500 automóviles y 2000 asientos.


Su principal fuente de ingresos, además de la propia película, era el bar, aunque muchas familias optaban por levar su propia nevera de campaña.
Con lo años mejoraron los servicios ofrecidos, construyendo áreas recreativas para los niños e incluso facilitando pequeños calentadores de propano con la intención de atraer a clientela en los meses más fríos.
De aquellos altavoces emplazados en postes a ambos lados de los autos a los posteriores altavoces individuales que se colgaban de las ventanillas se ha pasado a la comodidad de sintonizar el audio en la propia radio, ofreciendo la posibilidad así de disfrutar de sonido en estéreo.


Son múltiples las referencias en la música, el cine... como nos recuerdan los Beach Boys, Travolta o los films "Regreso al futuro" y "Grease", entre muchos otros:



Su declive comienza en los años 70, seguramente desplazado por las novedades en pujanza como la llegada masiva de los televisores, los posteriores videoclubes y la llegada del DVD. Hoy tan sólo quedan unos 500 autocines en EEUU, y muchos son sólo un recuerdo emborronado por la maleza, como el autocine de Newton en New Jersey:

Aunque, por mucho que digan, yo sé que su invención es MUY anterior a los años 30...






Fotografías: Life, Ogle winston, Owen kanzler.

6 comentarios:

cloti dijo...

Nunca he estado en uno. Creo que abrieron uno cerca de donde vivía antes de casarme, por Alcalá de Guadaira, pero no llegué a ir a pesar de que me habría encantado.
Preciosas fotos como siempre.
Bsssssss
Cloti

chema dijo...

muy anterior, sí, probablemente aparcaban sus carros de caballos para ver el espectáculo que se les ofreciera.
en esa escena de 'grease', nunca me había percatado de lo que hacían travolta y olivia en su coche era asistir a una proyección...

anele dijo...

Es una experiencia curiosa, Cloti. Lástima que hayan pasado de moda.

Chema, en realidad yo estaba pensando en fechas muuuuy anteriores, ja, ja (veáse última foto; sorry, no encontré ninguna más grande, y mira que son conocidos!!).

Geno dijo...

Está claro cuando es el origen del autocine, tu imagen lo corrobora, jajajja
Pues aquí en Gijón hace años que abrieron uno y aunque hace mucho que no voy, creo que funciona muy bien (la verdad es que si va un coche lleno sale bastante más barato que el cine digamos, "normal")

Susana dijo...

Yo sólo he ido una vez. Cuando estuve de viaje por Andalucía, y es que allí si que es un gustazo ver un cine al aire libre, bien fresquitos. Aquí en el norte es complicado... pero ya veo que por Asturias tienen uno.
Aqui en Santander hacen cine al aire libre en la Porticada cuando son las fiestas, pero no es lo mismo...

Elphaba dijo...

Nunca he ido a un autocine, pero me encanta la idea. Siempre me han gustado los cines de verano y aquí fui muchísimo hasta que cerraron el último. Tiene un encanto y un romanticismo inigualable.
Ver una peli en autocine de esos americanos es una de esas cosas que haría si tuviera la ocasión de hacer un viaje en el tiempo a los años 50. Ahora me temo que no sería lo mismo. La gente ha cambiado demasiado.