domingo, 11 de abril de 2010

GRAN VÍA- PLAZA DEL CALLAO, 2- CINE CALLAO

Construido en 1926 (a lo largo de 8 meses) es obra del arquitecto recién licenciado Luis Gutiérrez Soto. Destaca su decoración art déco y el esgrafiado de la fachada (recuperado en la última rehabilitación) así como el torreón, que hacía las veces de faro (visible desde la Puerta del Sol) para anunciar el cine por las noches. En el sótano se habilitó un café con escenario que con los años evolucionó a sala de billar, discoteca (Xenon) y segunda sala de proyección desde el año 1997. Recibía luz natural de la calle a través de tragaluces de pavés instalados en la calle Jacometrezo).


El cine, con capacidad para unas 1300 butacas, contaba además en la azotea con una pantalla donde se programaban las sesiones de cine estivales al aire libre, tal y como se aprecia en la siguiente foto:

Se comenta que las sesiones de la terraza comenzaban media hora después que las de la sala principal para aprovechar los mismos rollos de película.
Dejó de utilizarse después de la Guerra Civil.

Fue inaugurado el 11 de diciembre de 1926 con la proyección "Luis Candelas, el bandido de Madrid" y ostenta el honor de ser la primera sala madrileña en incorporar equipo de sonido y proyectar un largometraje sonoro: "El cantor de jazz" (13 junio 1929).
Según relata la crónica del ABC de la época:

"Terraza del Callao: de verdadero acontecimiento puede calificarse el estreno verificado ayer en el salón y terraza de este aristocrático cinema de la formidable pelícua de vanguardia "El cantor de jazz", primera película parlante y sonora presentada en Madrid con el aparato Melodion, de producción nacional, que resuelve maravillosamente el problema de esta nueva modalidad de cinematógrafo (...). Fue visto con verdadero entusiasmo por el numeroso público que abarrotaba la sala".
Hubo que adelantr la hora de proyección, pues el largometraje duraba 3 horas y en la época no se permitía a los locales de espectáculos abrir más allá de la una de la madrugada.
Si bien en un principio los carteles se instalaban en la parte inferior del chaflán, con el tiempo se terminaron por colocar ocupando toda la fachada y el lateral del edificio.


Actualmente, tan solo 5 acomodadores se encargan de ubicar a la cada vez más escasa clientela. Algunos sólo trabajan durante algunos meses y son conscientes de que viven de una profesión que no tiene futuro. Recuerdan con añoranza aquellos años en los que una película de éxito se mantenía en cartel durante meses.

A partir de este mes y durante algunas semanas, formará parte de los actos conmemorativos del centenario de la Gran Vía, proyectando cada lunes sesiones gratuitas (hasta completar aforo) de míticos largometrajes como "Casablanca", "Lo que el viento se llevó", "Cantando bajo la lluvia"...


7 comentarios:

cloti dijo...

Ooooooooooooh, menkantaría ir a alguna de esas sesiones!!!
Estupendo post, Anele, estás que te sales.
Bsss
Cloti

chema dijo...

otro edificio que ha visto la guerra civil...
nunca he ido a ver una película al cine callao. lástima que no tenga mucha actividad, espero que no cierren el negocio.
muy buen post, anele.

anele dijo...

¿Que nunca has estado en el Callao?!!! Pues ya sabes... a por las invitaciones a la FNAC o al CI y a ver una de esas sesiones. Qué lujo ver Lo que el viento se llevó en pantalla grande.

Pues espero que no lo cierren, claro que al paso que vamos...
Tengo otro preparado sobre eso. En sus buenos tiempos hubo 13 y ahora sólo quedan 3.
Una pena.

Inma dijo...

Esos carteles me encantan. Me quedo como boba mirando a las alturas. Por lo visto para dibujar dividen el dibujo en cuadrados y se pintan separados. Un arte en declive porque ultimamente sólo veo carteles fotográficos y ya no esos hechos sólo para la fachada.

BLAS dijo...

Yo nunca he ido a ese cine, aunque no me importaría nada ver uno de esos clásicos en su sala. Quienes sí iban eran mis abuelos maternos de novios, después de la Guerra Civil, y antes de que destinaran a mi abuela a Cádiz.
Estoy segura de que lo cerrarán, pero también lo conservarán de alguna forma, aunque sea transformándolo en un espacio para otra actividad. Es un edificio emblemático y digno de ser conservado, como todos los de la época.

Buen post Anele.
Besos!!

Elphaba dijo...

Uffff.... lo que daría por ver "Lo que el viento se llevó" y "Cantando bajo la lluvia" en un cine....
Seguro que lloraría.

BLAS dijo...

Seguro Elphaba, y yo te pasaría los kleenex. Si es que me quedaba alguno a mí...