domingo, 25 de enero de 2009

¡¡ ESTA CASA ES LA ONU !! (capítulo 1)

(Los nombres de los protagonistas han sido modificados para no herir sensibilidades con ciertos comentarios "ácidos". Todo lo que aparece a continuación es real como la vida misma... ya se sabe, a veces la realidad supera a la ficción).


Todo comenzó hace unos 15 años.

Quiso Dios que la crisis económica del 92 nos soplara un bofetón en plena cara y papá se viera de repente con más tiempo libre del que nunca soñó. Demasiado tiempo libre.

Así que de la noche a la mañana nos vimos en la necesidad de "zambullirnos" en esta aventura. Porque nadie me negará que es toda una aventura abrir las puertas de tu casa a un individuo que no conoces de nada y no saber si al otro lado del tabique duerme un psicópata (según definición del Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española: "dícese de la persona que padece anomalía psíquica"). Desvinculándola de sus connotaciones criminales, me parece una palabra de lo más apropiada porque abarca un amplísimo abanico de posibilidades (pronto entenderéis a qué me refiero).
Un familiar nos informó sobre un anuncio del dominical que rezaba así: "se necesitan familias de acogida para alojar estudiantes extranjeros".

Y así fue como empezó todo....


CONNIE J.
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21 años
Estudiante de "Bussines"
New Jersey, U.S.A.
Enero 1993


Dicen que la 1ª vez nunca se olvida. Connie fue la pionera: era su primera vez, y también la nuestra.

Fue entonces cuando descubrimos que no todos los extranjeros hablan tan bien como los futbolistas de Europa del Este que nuestros clubes de fútbol incorporan en plantilla. Para muestra, un botón; he aquí un extracto de la carta que nos envió precediendo a su llegada al viejo continente:

"Muchas gracias para la carta, estoy segura que mi estancia con vosotros va a hacer lo que espero. Estoy la niña mayor de la familia, tengo 2 hermanos pero soy el primero a salir el hogar para esta duración de tiempo. He incluído una foto de mi familia para mirar".

No, no penséis que soy mala, no me estoy riendo de ella (habría que escucharme a mí hablando en inglés); es sólo que me resultó un poco raro ese modo de expresarse en una persona que llevaba 5 años estudiando español...

Bueno, la verdad es que sabiendo lo que aún quedaba por venir, Connie dejó bastante buen recuerdo. No cargaré las tintas con ella ni dejaré a la ironía campar a sus anchas (eso lo dejaré para más adelante). En general su comportamiento en casa fue bastante bueno. Una niña tranquila y educada. Y amante del deporte. Todos los fines de semana se iba a practicar footing al parque y regresaba soñando con meterse en la ducha ("mi cuerpo huele") ; en realidad era muy limpia, de ducha diaria... aunque nunca entendí por qué su ropa de deporte no iba a parar directamente a la lavadora después de la carrera. O por qué en los 4 meses que estuvo en casa su pijama sólo apareció en una ocasión en el cesto de la ropa sucia. ??

El caso es que es la que más esfuerzos hizo por integrarse (aparte de Amelia L.) de todos los que la siguieron; compartió cenas, conversaciones, veladas televisivas... Los 4 meses pasaron volando y la joven yankee regresó a su casa. Mantuvimos el contacto durante unos años; lo último que supe de ella era que vivía en New York y trabajaba para la cadena televisiva HBO.


8 comentarios:

Susana dijo...

Uy, uy, uy... esto tiene buena pinta me has dejado con ganas de más... jajaja.
Yo fui una vez a cada de una familia inglesa pero a la mía nunca vino nadie. Mi padre se negaba e redondo (y yo creo que hizo bien... después se cuenta cada historia) Estoy deseando oir las tuyas.

Inma dijo...

Joé lo he leído con muchísimo interés y no puedo esperar a que nos cuentes de los otros.

cloti dijo...

Esto promete, me he quedado con ganas de más.
Date prisa
Bsssssss
Cloti

CGR dijo...

Caray! la cartita se las trae, jejejejejeje.

Candela dijo...

Jeje. Estoy deseando leer mas, guapetona, que nos has dejado con la miel en los labios.

anele dijo...

Pues tu padre hizo muy bien en negarse, Susana, ya verás por qué te lo digo (hemos tenido cerca de 30 estudiantes de distintas nacionalidades, obviamente no escribí sobre todos). Algunos resultaron ser tan formales (una minoría, lástima) que no era divertido reflejarlo en el diario. Sólo deciros que éste es el capítulo más "sosito", los demás no tienen desperdicio. Os juro que todo-todito lo que escribo es real (aunque a veces parezca increíble), sin exagerar un pelín, aunque reconozco que cargué un poquito las tintas por aquello de hacer terapia y desahogarme.

Ay, los yankees son mis favoritos, dejaron una "profunda" huella (sólo salvaría de la quema a 2). Ahora sabréis por qué les tengo en tan buena estima : )

Rescaté un hard-disk (¿se escribe así?) de casa de mis padres y he de tratar de recuperar toda la información de dentro (uf, tarea difícil, si no se ha desintegrado ya después de 12 años...), menos mal que conservaba la libreta "de sucio", aunque más escueta, porque ya ni me acordaba de la mitad de las "perrerías"...
Y tengo que buscar mis diarios de la época para completar la información.
Me alegro de que os haya gustado.

chema dijo...

ufff, lo de no echar a lavar la ropa con la que hacía footing es tremendo. :S
yo también estoy deseando que cuentes más historias de otras personas a las que acogisteis... ;)

BLAS dijo...

Ya me has enganchado, estoy a la espera de más "capítulos" como éste, porque se me ha hecho muy corto.