sábado, 31 de enero de 2009

ME PARECIÓ VER UN LINDO GATITO


El otro día me sorprendió descubrir que se pueden alquilar perros; hoy es el turno de los gatos. Si bien muchos tokyotas no pueden permitirse tener animales de compañía (ya sea por las reducidas dimensiones de sus apartamentos, ya sea por las rígidas normas que acompañan al contrato de arrendamiento) no cabe duda de que son capaces de solucionar el contratiempo con originales soluciones.
Sólo a un gran amante de los animales como Takafumi Fukui se le podía ocurrir crear el Cat Cafe Calico en marzo del 2007. En este peculiar café, amueblado con mesitas, sillones, sofás y cojines para tirarse por el suelo, es posible degustar la bebida preferida al tiempo que se disfruta de la compañía de los 14 gatos de diferentes razas que deambulan por el local. (Pinchando en la 2ª línea en el márgen izquierdo del link anterior, se pueden ver sus fotos, como si se tratara de un book fotográfico de una agencia de modelos) .

Después de descalzarse y lavarse concienzudamente las manos (requisito obligatorio) ya se puede jugar y acariciar a los felinos, que imagino estarán encantados de pasar el día entero entre caricias. Por supuesto, los menores de 10 años no serán bien recibidos con el fin de evitar que sus inocentes y a veces bruscos juegos molesten a estas peludas mascotas.

Previo pago de unos 5 € la hora (bebida incluida), el café es frecuentado por cerca de 70 visitantes al día entre semana, mientras que los fines de semana acuden el doble de clientes (lo cual en muchas ocasiones dificulta el acceso a menos que se tenga reserva anticipada). El local está bien ventilado para evitar olores y las bandejas higiénicas permancecen fuera de la vista.

La iniciativa ha tenido tan buena acogida que ya se han abierto otros 2 cafés en la ciudad.

Hay clientes asiduos, como un ingeniero de sistemas de 33 años que visita el café 3 o 4 veces por semana y realiza decenas de fotografías para su blog personal, incluso acuden personas que ya poseen un gato en sus casas.

La idea surgió cuando su propietario se mudó a Tokyo y observó que en muchas viviendas de alquiler no se permiten las mascotas, y porque él mismo se dió cuenta de lo abandonado que tenía a su gato a causa del trabajo. Por supuesto, Fukui lo tiene todo programado y ya piensa en el futuro de sus "empleados": cuando sean demasiado mayores para trabajar, le gustaría crear una casa de retiro para gatos.


Fotografías: bunnychan.it, giantrobot.com

11 comentarios:

cloti dijo...

De verdad, de verdad espero que encuentres sitios más interesantes que éste en tu viaje.
Estos japoneses están p'allá.
Bsssssssssssssssssss
Cloti

BLAS dijo...

¿Ves? Lo de los gatos ya es otra cosa. Los gatos son distintos a los perros, más independientes y van más a su bola, mientras les sirvan y acaricien, no tienen mucha querencia con nadie en concreto. Lo más importante es que así los tienen cuidados, no abandonados por las calles.

Inma dijo...

No sé por qué tu blog no sube en el enlace del mio. Misterios de la informática.
Hace tiempo seguía el blog de un español que vivía en japón. Me partía de risa con las cosas que contaba.
La basura se debe reciclar limpia. Los vecinos te espian y si te pillan reciclando mal o poniendo las latas sin enjuagar, se te cae el pelo.
Deshacerte de las revistas porno es un follón. Deben ir al papel pero no a la vista, con lo cual debes camuflarlas pero nunca en bolsa de plástico. Cuidado con que te vean porque está muy mal visto. Deshacerte de ellas, como se debe, es una aventura para Indy.

CGR dijo...

Pos mira, todavía me quedan cosas por descubrir. La gente que imaginacón que tiene ¿no?

anele dijo...

Pues sí, Cloti, yo también lo espero. Pero mientras me documento en Internet para el viaje, no veas cómo me lo estoy pasando con las cosas tan extravagantes que estoy leyendo; es divertidísimo. Creo que voy a dejar aflorar mi vena más friki en Tokyo, je,je.

Inma, a lo mejor es porque este post lo inicié ayer sábado y lo guardé en borradores. Lo he rematado y publicado hoy, y yo pensé que la fecha de publicación sería la de hoy, pero al parecer figura la del día en que se inició el borrador, por eso no se ha actualizado como si fuera tan reciente (es que aún no controlo el blog al 100%).

Candela dijo...

No se que ha pasado con el comentario que te deje esta mañana, en fin te decia que que asquito me dan los gatos, yo no iria, es como encerrarme en una habitacion con payasossss, ayyyyyy... bueno, que te he dejado un meme en mi blog. ea, ya estas tardando!

chema dijo...

qué cosas tienen estos japoneses, jejeje. esos locales deberán tenerlos bien vigilados, no sea que a algun@ amante de los gatos le entre la tentación de llevarse alguno en la mochila o bolso. ;)

Fauve, la petite sauvage dijo...

Pues aquí esta menda lerenda, adoradora de los gatos y que vive con uno que le deja compartir casa, de color negro para más inri (aunque en los países nórdicos los supersticiosos lo consideran un signo de felicidad, fortuna y no sé cuántas cosas buenas más; debe de ser como el martes/viernes 13, o el propio número 13), aún no sabe si maravillarse por la idea u horrorizarse por el extremo al que se llega; de verdad digo que no lo sé: me voy a consultarlo con la almohada.
Desde luego, como solución para los gatos abandonados que no son adoptados sería una idea excelente, aunque el conformarse con acariciar un gato un rato en vez de vivir con él... claro que si no pueden...
Ay, que dije que lo iba a consultar con la almohada, no empezar a enrollarme aquí. Bueno, os libráis de mis comeduras de tarro pero yo no, allá voy.
¡Saludos!

Susana dijo...

Si, la verdad es que no se por qué pero la cosa cambia cuando se trata de gatos en vez de perros. Esta idea me gusta más. Lo que ya no me gusta es que no dejen entrar a los menores de 10. Con lo que disfrutarían mis ninas!!!! Podrían hacer una sección infantil... en fins, como no creo que nunca me de el presupuesto para ir a Japón... pues no tengo ese dilema...

Bertha dijo...

Que chulo sitio, muy buena idea, hay mucha gente que no puede tenerlo en las casas y les encanta los gatos, es un buen sitio para pasar un rato y en conpañia, je je.

anele dijo...

Qué me dices, Bertha!! y yo que pensé que era una excentricidad exclusiva de los nipones...

Tienes razón, Susana; dicen que como los niños no miden sus fuerzas a veces con sus juegos bruscos molestan a los gatos. Ya ves, si precisamente los animales de compañía aguantan carros y carretas con los críos y se dejan hacer de todo...
En fin, son taaaaaan sumamente meticulosos que hasta ese punto han llegado. Creo que hubiera bastado con avisar a los padres para que vigilen a los niños, que con lo educados que son apuesto a que se encargarían de controlar a sus pequeños estupendamente.