sábado, 29 de mayo de 2010

MIS REFERENTES GASTRONÓMICO-JAPONESES

Una se va buscando como puede los trucos para seguir disfrutando de las delicias descubiertas en oriente. Un año después de mi viaje a Japón, voy acumulando mis propios referentes entre las calles de Madrid.

Para empezar: un acierto seguro fue encontrar las bandejitas de sushi congelado de La Sirena. Bastará un minuto en el microondas para descongelar y otro minuto de reposo a temperatura ambiente. Un comodín para esos días en que uno llega del trabajo a las 22.30, agotado, y lo último que apetece es ponerse a cocinar. Infinitamente mejores que otras marcas descubiertas en el hiper.
Bueno, quizás los puristas le encuentren pegas pero a mí me parece que están estupendas.


Otro gran descubrimiento fue el de la tienda Tokyo-ya (de momento, sólo en Madrid y Barcelona aunque hay posibilidad de compra on-line). Una extensísima variedad de productos gastronómicos (caramelos, sushi y pescado congelado, salsas, sacos enormes de arroz, vinos y refrescos, helados y un largo etcétera) y artículos de todo tipo, desde libros de recetas hasta menaje de cocina (máquinas para cocer arroz, moldes para preparar sushi, cuchillos especiales, bentos,...) pasando por una amplísima variedad de menaje: recipientes para servir la sopa de miso, bandejitas para la salsa de soja, platos, ... Con el detalle de encontrar, diseminadas a lo largo de toda la tienda, algunas recetas de platos orientales impresas para llevarse a casa.
He probado sus dorayakis congelados (sí, sí, los mismos que devora Doraemon y que le encantan a mi costillo, rellenos de una pasta de judías dulces):

uno de los típicos refrescos japoneses (éste era de fresa pero realmente recordaba a medicina y tenía un extrañísimo sistema de apertura, bolita de cristal incluída, que nos tuvo a Elphaba y a mí cerca de 10 min dándole a las neuronas hasta que conseguimos abrirlo):

y las estupendas sopas de miso de la marca Kikkoman, que nunca, nunca, faltan en mi despensa. Se preparan en 2 minutos y están para chuparse los dedos. También se pueden comprar en las tiendas Gourmet del Corte Inglés:

Además de comprar el vinagre para arroz de sushi que me evita el tener que estar mezclando los ingredientes. Y como colofón, en nuestra última visita, tuvimos el coraje de aventurarnos a comprar natto. En Japón nos faltó el empuje suficiente para degustarlo y aún teníamos clavada la espinita desde entonces.
Para los que no hayan oido hablar nunca de él, tiene bastante mala fama por el olor que desprende. Debo confesar que no es tan repugnante como pensaba aunque a rosas, precisamente, no huele : )
No sabría definir ni el olor ni el sabor, pero baste decir que "una y no más" (insisto, no es asqueroso pero no me gustó) y lo cierto es que sus aspecto pegajoso tampoco es que estimule la salivación, como podréis apreciar en la foto:

Otro lugar para comprar (o degustar in situ) sushi fresco es en el Mercado de San Miguel. En realidad se trata de una sucursal de un restaurantecuyo nombre no recuerdo. Es caro pero está bastante bueno. De allí me traje hace unos meses los maki y nigiri para completar el menú junto con las sopas de miso de casa:

había nigiri de trucha (que tanto le gusta a Claire), buenísima, aunque no consiguió desbancar al atún, que sigue siendo mi favorito de aquí a la eternidad:

Y para terminar, mis 2 restaurantes fetiche. Comenzando por el Musashi en la calle de Las Conchas, más económico (de hecho se le conocía como el "japo talego", aunque han subido ligeramente los precios, pero sigue siendo la apuesta más barata de la capital).
Muchísima variedad y un servicio rapido. El local no destaca por su decoración, más en la línea de taberna de barrio que de un restaurante fino, pero la calidad es estupenda y el pescado crudo se deshace en la boca.

Y la opción cool (más en la línea de Cloti) es sin duda el Samurai de la Cuesta de Santo Domingo. Un agradable local decorado en plan minimalista, todo en blanco y maderas oscuras, muy luminoso gracias al enorme ventanal de la fachada y una apuesta segura entre el maremagnum de restaurantes que han aparecido en los últimos años por la moda oriental que está arrasando en occidente. Uno no sabe si esas cocinas de fusión realmente están a la altura o si precisamente como están de moda "todo vale". En este caso aprobó porque pasó por el paladar supervisor de una amiga japonesa, lo cual para mí ya es motivo de confianza. (Gracias, Jose Luis por recomendarnos estos dos restaurantes y gracias también a Takeko).
Los propietarios son un matrimonio formado por un peruano y una japonesa, simpatiquísimo él al igual que el resto del personal de sala, y según tengo entendido es frecuentado por el inspector sanitario de la zona (lo que sería una garantía segura) y de un conocido político.
El precio es algo elevado pero tanto el servicio como la calidad animan a darse un pequeño lujo de vez en cuando.
En nuestra última visita pedimos un plato de sushi variado (el "pez mantequilla" realmente se deshace en la boca):

y tampoco podía faltar una ración de tempura de verduras (que está para chuparse los dedos, ligerita y crujiente), y como novedad, el tartar de atún con aguacate (bocato di cardinale, como rezaba aquel anuncio televisivo):

que ya me encargué de reproducir en mi casa días después. Flaquea en la sección de postres, pero después de una comida tan estupenda, ... ¿a quién le importa el postre?

13 comentarios:

cloti dijo...

Jo, te queda probar el japo de Las Tablas, ya te lo recomendé en otra ocasión. También me gustó muchísimo uno que había en el Palacio de Hielo, pero hace al menos cuatro o cinco años que fui. Aunque el que menkanta de verdad es el que tenmos al lado de casa en la playa, tampoco me acuerdo del nombre, soy un desastre, pero está en el km 200 de la N320, no tiene pérdida.
Bsss
Cloti

anele dijo...

Sí, y también me queda por probar el del nuevo espacio gourmet del Corte Inglés de Goya.

Elphaba dijo...

Jejejeje, y no es exagerado para nada lo que dices del tiempo que nos llevó averiguar cómo se abría la puñetera botella de Ramune de ese. Incluso nos costó interpretar las indicaciones de las instrucciones. Todo para luego decir "oye, pues sabe a apiretal" XDD. No estaba malo, pero tenía un gusto a sabor artificial...

El Musashi me encantó, porque realmente recordé la auténtica comida japonesa que probé en Tokio. Nada de restaurantes pijos fusión y esas cosas.

Es que me pregunto por qué aquí cualquier cosa relacionada con la comida japonesa se mete en el terreno de lo gourmet, cuando lo que yo pretendo es comer los platos que de verdad come la gente, lo que cocinan en sus casas y lo que la gente se pide en el menú del día del restaurante familiar de la esquina, y no que te den un clavazo por presentarte un plato muy bonito, con muy poca comida, y que poco o nada tiene que ver lo que allí se hace, o locales con una decoración divina pero donde solo sirven sushi. Así luego la gente me decía convencidísima que en Japón solo comían pescado crudo.

Yo quiero okonomiyaki! gyozas! ramen! katsudon! yakisoba! takoyaki! Pues gracias al Tokyo-ya, probablemente en mi cocina, algún día, jejeje.

Elphaba dijo...

Por cierto, que es lo que dices, que a mí la pinta del natto ya me tira para atrás. Según dicen incluso entre los mismos japoneses no es un sabor fácil de aceptar y no es lo clásico que gusta a todos. Son olores y sabores fuertes que no casan conmigo, como ciertos quesos europeos.

Ah, y me suena que lo que a Claire le gusta es la anguila, ¿eh?

Excelente repaso, e interesante recomendación la del Samurai! Gracias!

anele dijo...

Es verdad, era anguila. Es que me equivoqué al escribirlo. Ya está arreglado.

En cuanto al natto, conozco a un valiente que se lo toma a veces para desayunar. ¡¡Jose Luiiiis!! Manifiéstate!!!

Es que con lo de los restaurantes es un tostón, porque ahora está de moda lo japonés y te venden cualquier cosa diciendo que es comida japonesa. Y quieren explotar la gallina de los huevos de oro y lo mezclan todo: cocina taiwanesa-coreana-china-thailandesa-etc... El Samurai tiene algo de fusión (no con otras cocinas, sino con un toque moderno), pero poco. Aunque el que realmente tiene la carta más extensa de todas es el Musashi. Tengo que proba las bolas de arroz rellenas.
Bueno, en realidad tengo que probar muchas cosas aún.
A ver si vuelvo con Inma y la vamos adiestrando en el uso de los palillos, je, je.

BLAS dijo...

Yo iba en Madrid a un japonés muy cool con unos amigos, pero ahora mismo no me acuerdo de cómo se llamaba, estaba por la zona de El Viso... Me gustaba muchísimo, y es donde empecé a aficionarme al gusto por la comida japonesa.
El "natto" ese no lo pienso probar... ME ha recordado a la boca babosa del alien de la peli con el mismo nombre... Asquito por Diós... Gracias por probarlo y hacer el experimento para ahorrarnos a las demás el traguito.
Por lo demás, la boca agua se me ha hecho. Me encanta.

Besos!

Jose-Luis dijo...

El Ramune es bebida veraniega. No es más que una gaseosa, en todo caso, a la que también le añaden sabores más o menos horrendos.

El tapón, azul si no recuerdo mal, que retiene la bola dentro de la botella se desenrosca (es una rosca "a izquierdas") y se puede sacar la bola. Es una buena canica. A mí me fascinan las esferas... Es una fijación como otra cualquiera.

Yo, el natto me lo como sin problemas. El sushi de natto está muy bueno, por cierto.

Y sobre tus agradecimientos, pues que de nada. Que los placeres, compartidos, son más sabrosos.

JL

Candela dijo...

Que hambre!!! Que no he comido todavia!!! Voy a papear un rato, ñamñamñam...

Elphaba dijo...

XDDDD La boca pegajosa del alien, qué grandísima comparación!

Anele, ¿con lo de las bolas de arroz rellenas te refieres a los onigiri?
Yo tengo pendiente hacer un pedido de ingredientes, entre ellos alguna variedad de furikake para condimentar.

Geno dijo...

Ciertamente el natto tiene una pinta horrible. Creo que la próxima vez que vaya a Madrid, voy a hacer turismo gastronómico pero japonés XDDDD. De momento voy a darme una vuelta por Tokyo-ya

Jose-Luis dijo...

Con el natto hay diferencias, como con tantas cosas, entre Kanto __la llanura sedimentaria de Tokyo, Yokohama, Kawasaki, etc.-- y Kansai --Osaka, Kyoto, Kobe, etc.--. Se aprecia en la primera, y casi que se aborrece en la segunda.

Pero hay que entender que el antagonismo entre Osaka y Tokyo es muy general. Y, a veces, de opereta.

JL

Claire dijo...

jaajjaja Sí, lo que me gusta y me tiene loca a mi es la anguila (unagi). Elphaba está atenta a todo, eh? jejejeje

Yo soy clienta del Tokyo-ya de Barcelona, pero es que lo encuentro todo tan caro que cada vez compro menos... aunque me encanta ir y estarme un rato viendo los productos. Se me pone una cara de tonta que no veas! jejeje

Como dice Elphaba, ni de coña se como pescado crudo en todos los sitios de Japón. Lo que nos costó encontrar una tienda de sushi para comer. Lo bueno es el katsudon, los onigiris, el ramen, yakisoba... lo que come la gente normal.

Si algún día voy a Madrid ya me miraré estos restaurantes japoneses que dices, que me está entrando hambre que no veas!!

Subaru dijo...

ooooh *_____________* qué entrada tan interesante...!!!!!! veo que lo has provado todo jajaja ^O^y has estado en japonXDDDDDD aaaaah yo quiero iiir yaaaaa TT________TT

tengo que porvar toda esa comida, aunque , para mi desgracia, la comida japonesa me sienta malTT_TT noooo
que envidia me das, tu lo disfrutas todo, yo en cambio pruebo el sushi y me pongo malo con fiebre...XD aaai

bueno genial entradaXD